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martes, 3 de abril de 2012

QUIERO TERMINAR MI RELACIÓN PERO MI PAREJA NO ME DEJA

Para la mayoría de personas darle fin a una relación representa una situación complicada. Pero cuando tu pareja se opone por todos los medios a que la relación termine (diciéndote cosas como que si lo/la dejas ya no querrá seguir viviendo o manipulando la situación de todas las formas habidas y por haber), puede que la situación se torne para muchas personas más complicada de lo que ya normalmente es.

Sin embargo, aquí les doy algunos consejos para aquellos que quieren terminar su relación pero que de una u otra manera sus parejas "no los dejan". 

1.- No eres indispensable para nadie:

Así es, por más difícil que te resulte aceptarlo las personas no somos indispensables. Podemos ser muy importantes y únicos para la otra persona, pero no indispensables. Si tu pareja se opone fuertemente a que se termine la relación (la veces que has intentado hacerlo), intentará hacerte sentir que si lo eres. Puede que lo haga por que en ese momento de su vida no haya aprendido aún que las personas no somos indispensables y que sienta y piense que en verdad lo eres. Sin embargo, como les he comentado muchas veces, el hecho de que "sintamos" algo, no lo hace necesariamente real. 

Por ejemplo, si reprobaste un examen y te sientes tonto, no quiere decir que en verdad lo seas, así estes plenamente convencido de que lo eres. 

Así mismo, también sucede que muchas personas manipulan la situación para que la relación no termine, diciendo que si se termina entonces ya no valdrá la pena continuar en este mundo. El temor y la angustia ante la posibilidad de ser responsable del fin de la vida de alguien es un poderoso argumento que frena a la mayoría en su intento de darle fin a su relación, manteniendo dicha relación por mucho más tiempo. Si esto te sucede o ya te está sucediendo, es importante que comprendas dos cosas: 1. Que tu pareja es manipuladora y que no le importa que tenga que llegar a decirte con tal de que sigas con ella (pero realmente nunca cumpliría con lo que te dice). 2. Puede que tu pareja presenta rasgos dependientes y depresivos y que necesite más ayuda de la que tu puedas brindarle (sobre todo a costa de tener que continuar en una relación en la que ya no deseas continuar). Es ambos casos es muy difícil determinar si tu pareja te manipula por la razón número 1 ó 2.

Lo que te recomiendo es que si estás atravesando por un momento como ese, la solución no será quedarte con esa persona indefinidamente. En vez de eso, comunicate con su familia, dejales saber de la situación actual, comentales que lo que sientes por ella/él ha cambiado y de lo que te dice cuando intentas termimar la relación. Dejales saber lo importante que será que consigan ayuda profesional para su familiar, ya que tu decisión se mantendrá firme. Muchas veces los familiares en su preocupación también intentrán decirte qué hacer. Será importante que mantengas tu decisión hasta el final. 

2.- Eres totalmente reemplazable:

Por otro lado, el problema en éste tipo de casos no solo radica en que una de las partes le haga sentir a la otra personas que es indispensable que continuén juntos para poder seguir viviendo o ser felices. Sino en que al ser humano le atrae mucho la idea de ser indispensable para otro ser humano. Uno se llega a sentir necesario y único para la otra persona. Sin embargo, hay que tener mucho cuidado con nuestro ego, pues es muy probable que nos juegue una mala pasada. Muchas relaciones que terminan y vuelven con frecuencia en medio del juego de esta dinámica disfuncional encuentra su fin con un escenario totalmente inesperado para quién se pensó (y se le hizo creer) indispensable.  En una de esas idas y vueltas puede que aquella persona que juraba que sin ti ya no podría continuar más en este mundo, encuentre a otra persona que le genere una emoción intensa y una mayor sensación de protección, y te deje con la facilidad que tu no tuviste para dejarla(o).

3.- No quiere decir que te ame demasiado:

No confundamos el amor con dependencia. Por más que tu pareja jure que ya no podrá seguir viviendo si la/lo dejas y que llore demasiado, eso no evidencia necesariamente amor. Todo lo contrario, puede ser un importante indicador de dependencia.

4.- No eres malo/a 

Muchas personas temen sentirse o ser vistos como "malos" por el sufrimiento que pueda experimentar su pareja al momento de terminar la relación y evitan sentirse culpable evadiendo el problema.

Tener en cuenta estos cuatros puntos te ayudará a reducir las resistencias que presentas frente a la situación de terminar la relación (incluso con tu pareja "no dejándote"). Recuerda que no es que tu pareja no te deje terminar la relación, sino que eres tú quien no quiere por diferentes razones (miedo, dependencia emocional, dependencia económica, pena, etc.). Comprendo que puede llegar a ser una acción muy difícil de llevar a cabo para muchos (en especial en los casos donde hay violencia familiar y es muy difícil para muchas mujeres dar por terminada la relación por temor a experimentar una nueva agresión contra sí misma o contra sus hijos). Sin embargo, incluso en casos complicados (como en los que hay violencia) hay formas prácticas para poder alcanzar la meta de dejar ir una relación que hace mucho dejó de aportar a nuestra felicidad y a la de aquel que se aferra a ti.

¡Mucho ánimo y fuerza!