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lunes, 18 de agosto de 2014

MI PAREJA ME PIDIO UN TIEMPO ¿QUÉ HAGO?

Siempre es difícil llegar a ese momento en la relación en el que tu pareja te pide un tiempo. Suele pasar que llega cuando hay un cierto nivel de deterioro en la relación y conflictos frecuentes. Pero también pueden sorprendernos en momentos en los que uno no se imaginaba por nada que se lo iban a pedir, ni que algo iba mal en la relación.

Las posturas acerca de "pedir tiempo" son bastante divididas. Sin embargo, en éste post intentaré explicarles el por qué sostengo que ésta decisión de pedir tiempo es poco saludable y que solo sería recomendable en muy pocos casos a modo de expcepción.

Comenzaré por decir que cuando uno le pide un tiempo a su pareja, esto suele ir acompañado (de manera implícita o explícita) de "porque estoy confundido(a) acerca de lo que siento". Es decir, necesita que esperes pacientemente a que en el lapso de una, dos o tres semanas (o quizá más) sepa y defina (sin saber exactamente cómo) si aún te quiere o no. Esto por donde lo vean, no tiene sentido. Es una tortura para quien tiene que esperar. 

No solo pasará los días más tristes y ansiosos, sino que al final puede que su duelo se abra con mayor intensidad si la respuesta final es un "no, ya pensé y no siento lo mismo, mejor terminamos". Y por otra parte, es un golpe directo a la autoestima si te dicen "si, ya pensé y me di cuenta que si te quiero, seguimos juntos" como si uno fuera uno fuera una especie de medio u objeto que está a disposición de los antojos de esa persona. La inseguridad con la que uno regresa a la relación es enorme. Y por lo general, los conflictos solo acentúan.

Pedir un tiempo, es una estrategía que solo debe ser utilizada en situaciones críticas. Por ejemplo, si tu pareja te fue infiel, tienes todo el derecho del mundo de evaluar si la situación en la que se dió y el nivel al que se llegó no es mayor a todo lo que valoras en tu relación. Claramente, tienes todo el derecho de pedir un tiempo y evaluar todo el tiempo que necesites si deseas continuar con la relación o no. 

Pero pedir un tiempo para ver "que sientes por la persona" es un problema que suele generarse en el mejor de los casos cuando los niveles de enamoramiento viene disminuyendo y como solemos pensar que amor y enamoramiento es lo mismo, nos presipitamos a concluir que ya no amamos a la persona. Con lo cual se puede estar cometiendo un grave error. Y en el peor de los casos (como pasa y mucho) la pedida de tiempo solo sea una cortina de humo para tapar acciones desleales a la relación. 

¿Qué hacer? En lo mayoría de los casos, me doy cuenta que a las personas les piden tiempo por razones inadecuada y en momentos confusos. Suelo sugerir que no se de el tiempo y que se maneje la conversación en términos de seguimos y buscamos la ayuda que necesitemos para saber que pasa y si podemos seguir o no, de lo contrario mejor dejar ahí las cosas. Esto puede ser difícil porque uno tiene la sensación de no querer perder a la persona. Pero aceptar lo otro es ir en contra de uno mismo y es un golpe directo a la autoestima y una señal de dependencia emocional. 

Si el enamoramiento ha disminuido, pues solo hay dos opciones; Te esfuerzas por restablecerlo o dejas las cosas ahí, porque consideras que ya no deseas o no es saludable seguir luchando por la relación. 

En conclusión, piensen bien si amedita pedir un tiempo en su relación aquello que supone un conflicto. Y pienselo muy bien si es que van a aceptar darle un tiempo a su pareja, si es que tiene sentido que lo pidan o no.

¡Mucho ánimo y fuerza!

miércoles, 9 de julio de 2014

¿PUEDO SER AMIGO DE MI EX?

Las posturas frente a este tema son muy diversas y opuestas. Hay quienes sostienen que sí, que puede ser difícil en un primer momento, pero que sí consideran haberlo logrado. Otros que consideran que en definitiva no se puede. 

Las verdad es que como en todo, si hablamos en términos de posibilidades, pues sí, si lo es. Uno si puede ser amigo de su ex. Pero en términos de probabilidades pues, en muchas ocasiones parece ser poco probable. 

¿Por qué?

Pues por diferentes razones. Una de ellas es que a veces la relación es disfuncional y se fuerzan tanto a permanecer unidos que para cuando terminan, ya no queda ningún interés en mantener una amistad tampoco. En otros casos, pues las personas no termina de cerrar sus duelos por completo y terminan generando fuego de las cenizas que quedaban. Claro que suele ser un fuego producto del impulso de extrañar y continuar idealizando lo pasado. Y que muchas veces se extingue rápido porque luego se dan cuenta de que realmente nada de lo que los separó ha cambiado. Entonces o cometen el error de reintentarlo dando manotazos de ahogado. O se confunden y terminan hiriéndose aún más.

Considera que uno si puede ser amigo de su ex en la medida que haya podido cerrar por completo su duelo. Es decir, que haya logrado que los tres pilares del proceso de enganche emocional remitan por completo. Lo que significa ya no idealizar a tu ex, ya no tener ilusiones alrededor del mismo y con esto lograr que la atracción física y psicológica que se sentía disminuya significativamente o que ya no se sienta atracción.

El factor tiempo y el trabajo activo en el duelo:

Si uno se da tiempo para cerrar su duelo, y al hacerlo cumple con mantener una alejamiento de mutuo acuerdo, en donde procuren no estar en contacto para nada (sobre todo nada de redes sociales, ni mensajes, ni llamadas, etc.). Pues uno puede acelerar el cierre de su duelo (siempre y cuando trabaje en el mismo activamente en cuanto a las idealizaciones, ilusiones y atracción). Y al cerrarlo se tiene mayores probabilidades de que cuando haya un reencuentro o se abra contacto pues puedan ser amigos. 

De nada sirve pasar meses sin ver a tu ex y que en todos meses lo/la hayas seguido idealizando y mantenido las ilusiones. Si uno no trabaja activamente en su duelo, esos pilares del enganche emocional se mantienen, y lo que sucederá con toda probabilidad es que cuando lo/la veas de nuevo pienses "tanto tiempo ha pasado y no lo/la he podido olvidar" y que enganches de nuevo progresivamente.

A veces uno avanza en su duelo y luego de unos dos o tres meses de cumplir con la distancia, pues se sienten bien y en un exceso de confianza vuelven a ver a su ex y con ello se dan cuenta de que realmente no habían avanzado tanto. Respetar el tiempo de distancia es demasiado importante para cerrar el duelo. Y suelo sugerir que no sea un tiempo menor a 6 meses. 

Finalmente, uno debe ser totalmente sincero con uno mismo cuando se piensa en éste tema. Ya que solemos mentirnos a nosotros mismos con facilidad, generando así aproximaciones confusas y poco saludables hacía nuestras ex parejas. 

Comprendo que cuando se termina una relación, muchas veces uno tiene una sensación de querer que esa persona que ha sido tan importante para uno, pues sea parte de la vida de uno para siempre, así sea como una amistad y ya no como pareja. Pero si eso es lo que buscas, lo mejor que puedes hacer entonces es tener paciencia para lidiar con los tres pilares de tu enganche emocional y cerrar tu duelo con ello. Así incrementas exponencialmente las probabilidades de que tú ex y tú puedan ser algún día quizá no tan lejano, verdaderos amigos.

¡Mucho ánimo y fuerza!


miércoles, 25 de junio de 2014

YA NO QUIERO QUE ME HAGAN DAÑO

¿Quién no ha tenido alguna decepción o desilución amorosa? Muchas son las personas que han pasado por momentos muy dolorosos a traves de sus diferentes relaciones de pareja. Ya sea por maltrato psicológico o físico, infidelidades, entre muchas otras cosas.

El dolor es tan intenso que para muchas personas se vuelve algo muy difícil de manejar y un constante temor a volver a ser dañado en el futuro. Pero por mucho que a uno lo hayan dañado, casi siempre volvemos a experimentar el deseo de volvernos a enamorar. De encontrar a ese alguien que nos encante y que finalmente no nos haga lo que nuestras relaciones anteriores nos hicieron ¿verdad?

Quizá si has pasado por algo como esto, y en estos días, semanas o meses has encontrado a alguien de quien te estás enamorando o ya te enamoraste le hayas preguntado algo que es muy común preguntar; "¿Tú no me harás daño no?". y probablemente te responda "no jamás". Lo cual no está mal, quizá tenga la intensión real de nunca hacerte daño. O quizá si.

El problema no es la pregunta, ni la respuesta. El problema es el temor que uno arrastra de relaciones pasadas a su actual relación. Y dependiendo de la intensidad del mismo y de lo mucho o poco que se haya manejado el mismo, pues se puede determinar la gravedad y el impacto que éste tenga en tu actual relación. Ya sea durante o al terminarse.

Confiar implica arriesgar. Y para arriesgar debemos medir que tan seguro es el terreno. Pero ¿qué pasa si vemos que el terreno no es seguro pero igual nos dejamos llevar por las emociones en vez de lo que sabemos? y por otro lado ¿qué pasa si vemos que el terreno es seguro pero no dejamos de vivir en base al miedo que tenemos de que nos pase una vez más lo mismo?

Al analizar riesgos, solo vez probabilidades. Pero las posibilidades siguen ahí. Creo que todos quiseramos que exitse una relación donde exista la certeza absoluta y firmada en un contrato donde te garantisen que no habrá daños. Pero no es así. Así que si estás dispuesto a asumir la responsabilidad que implica asumir una nueva relación, con todo y riesgos medidos, ¡pues bien! Pero si no lo estás, es mejor que pienses bien si vas a seguir saliendo con esa persona o si entras en una relación. Pues poco o nada ganarás
pidiendo "no me hagas daño por que ya me lo hicieron por favor". Por que la única persona que puede velar realmente por que a uno no le hagan daño, y que cuando se lo hagan superarlo... es uno mismo.

¡Mucho ánimo y fuerza!

viernes, 5 de abril de 2013

ESTOY EN UNA RELACIÓN, PERO PIENSO EN MI EX

Este es un tema que genera gran ansiedad en muchas personas. Puede ser que estes enamorado(a) de tu actual pareja y que lo(a) ames, pero te confunde que aún venga a tu mente el recuerdo de tu ex. Esto te lleva a cuestionar lo que realmente sientes por tu actual pareja y puede a uno llenarlo de culpa y desesperación.

En esta problemática se pueden distinguir dos tipos de casos: 1.- El de aquellas personas que ingresaron a una relación (y que están enamoradas de la actual) pero que no se dieron el suficiente tiempo para cerrar el duelo de la relación anterior. 2.- Aquellas personas que desconocen la naturaleza asociativa de la mente (que son la mayoría) y que se angustian innecesariamente al no entender que nuestra mente es una "máquina" de generar asociaciones (queramos o no) y que es natural que casi todas o todas las personas evoquemos eventualmente en nuestras mentes al recuerdo de nuestras ex parejas en diferentes situaciones. 

Pero si este es un procedimiento natural de nuestra mente ¿por qué elegir culparnos de algo que no podemos dejar de hacer? es como pretender controlar nuestro latidos del corazón y darle la orden de "ya no debes latir", simplemente por que lo pienses y te lo demandes un millón de veces no dejará de hacerlo. El problema se incrememta aún más cuando las personas generan ansiedad por pensar en sus ex parejas, pues los lleva a darle más importancia de la que realmente tiene y podemos sentirnos culpables y trites de algo que no tenemos culpa.

Es importante como ya he mencionado en otros post, que sepamos que no podemos controlar lo que aparece en nuestra mente, pero si el tiempo que permanece. Si pensaste en tu ex cuando estabas comiendo helados con tu actual pareja, porque antes también comías helados con tu ex, pues no estás siendo infiel, simplemente tu mente asoció y evocó una imágen (las cuales siempre están asociadas a emociones). Solo intenta no darle mayor importancia de la que tiene e intenta enfocar en difrutar el momento presente y ver el recuerdo como algo normal, que ya se irá en unos minutos o segundos.

En caso estés en una relación y no hayas cerrado adecuadamente tu duelo con tu ex (por que no pasó mucho tiempo etc.) pues cambia un poco la situación, pues es más difícil de manejar. De ser así, será importate que seas muy sincero(a) contigo mismo(a) y que evalúes si es lo mejor para ti y tu  actual pareja que continúen juntos si es que no tienes las cosas claras. Pero si llegas a darte cuenta de que realmente ya no sientes nada por tu ex, y que es solo tu mente que evoca recuerdos por asociación y que estos como mencioné antes tienen una carga emocional (que en este caso puede ser intensa), hay formas de manejarlo, pero se requiere tranquilidad, y perseverancia. Si te cuesta mucho, sería bueno buscaras la ayuda de psicoterapéuta (cognitivo como siempre recomiendo) que te ayude a pasar por este momento.

¡Hasta la próxima, mucho ánimo y fuerza!

miércoles, 9 de enero de 2013

¿CÓMO DARME CUENTA DE QUE SIGO ENAMORADO/A DE MI PAREJA?

Esta suele ser una gran preocupación para muchas personas, sobre todo aquellas que ya llevan buen tiempo juntas y que no están teniendo dificultades para identificar con exactitud lo que sienten. Por lo general suelen sentir que ya no es lo mismo, que ya no se experimentan las mismas sensaciones en los diferentes ámbitos que comparten (la casa, las salidas, la vida sexual, entre otras cosas). 

Es importante que sepas que esto puede ser una etapa, como también puede significar que por diferentes razones tales como; el cambio en los interéses, falta de complementariedad, conflictos constantes e intensos a lo largo del tiempo, etc. el enamoramiento llegó a su fin. 

Como siempre digo, una relación de pareja funcional se mantiene a través del tiempo por armo, enamoramiento, pero sobre todo por complementariedad. Lo cual no tiene nada que ver con que si son parecidos o polos opuestos. En ambos casos lo que importa es que tal "engranan" o "encajan" dichas similitudez o diferencias. Una cierta dosis de conflicto para que esto se de es necesario, pero no cuando dichos conflictos se vuelven demasiado repetidos e intensos, rebasando los límites del respeto y el cariño.

El enamoramiento, así como cualquier otro estado afectivo (a excepción del amor) esta diseñado por al naturaleza para durar un tiempo (imaginen que el cerebro es una fábrica de neuroquímicos que generan sustancias que dan paso a la experimentación de emociones, pues como todo necesita un descando y cuando esto pasa el estado de enamoramiento parece disminuir o desaparecer).

Uno debe ser muy sincero con uno mismo, para no permanecer en una relación por las razones inadecuadas. Muchas personas podrán reconcer que si sienten amor por sus parejas, pero que el enamoramiento (ilusiones, idealizaciones, pasión) ha disminuido, pero que su relación y quien es su pareja vale la pena como para mantener dicha relación y realizar esfuerzos por retomar el estado de enamoramiento. La comunicación aquí es muy importante, ya que la tarea de retomar el estado de enamoramiento debe ser manejada por ambos. 

Pero si de una un otra manera, las diferencias u otros aspectos dejan de ser complementarios, uno puede darse cuenta de que las ilusiones, idealizaciones y pasión han disminuido a través del tiempo hasta desaparecer y que lo único que unos siente es un cariño especial por esa persona. Menciono líneas arriba que uno debe ser muy sincer, porque cuando uno decide terminar dicha relación a menudo se siente culpable, o depende de su pareja emocionalmente, y al poco tiempo decide retomar la relación por las razones inadecuadas. 

En conclusión, puede que tu enamoramiento haya disminuido, y retomarlo ya no será fácil como cuando recién iniciaron la relación, ahora supondrá un esfuerzo. Si tu enamoramiento desapareció, pues no te quedes con alguien por pena o por costumbre, por mucho que lo quieras. Pero tomen su tiempo para pensar calmadamente y así tomar una decisión. Muchas personas se apresuran a tomar decisiones y solo hacen que la situación se haga más confusa.

¡Mucho ánimo y fuerza!

martes, 3 de abril de 2012

QUIERO TERMINAR MI RELACIÓN PERO MI PAREJA NO ME DEJA

Para la mayoría de personas darle fin a una relación representa una situación complicada. Pero cuando tu pareja se opone por todos los medios a que la relación termine (diciéndote cosas como que si lo/la dejas ya no querrá seguir viviendo o manipulando la situación de todas las formas habidas y por haber), puede que la situación se torne para muchas personas más complicada de lo que ya normalmente es.

Sin embargo, aquí les doy algunos consejos para aquellos que quieren terminar su relación pero que de una u otra manera sus parejas "no los dejan". 

1.- No eres indispensable para nadie:

Así es, por más difícil que te resulte aceptarlo las personas no somos indispensables. Podemos ser muy importantes y únicos para la otra persona, pero no indispensables. Si tu pareja se opone fuertemente a que se termine la relación (la veces que has intentado hacerlo), intentará hacerte sentir que si lo eres. Puede que lo haga por que en ese momento de su vida no haya aprendido aún que las personas no somos indispensables y que sienta y piense que en verdad lo eres. Sin embargo, como les he comentado muchas veces, el hecho de que "sintamos" algo, no lo hace necesariamente real. 

Por ejemplo, si reprobaste un examen y te sientes tonto, no quiere decir que en verdad lo seas, así estes plenamente convencido de que lo eres. 

Así mismo, también sucede que muchas personas manipulan la situación para que la relación no termine, diciendo que si se termina entonces ya no valdrá la pena continuar en este mundo. El temor y la angustia ante la posibilidad de ser responsable del fin de la vida de alguien es un poderoso argumento que frena a la mayoría en su intento de darle fin a su relación, manteniendo dicha relación por mucho más tiempo. Si esto te sucede o ya te está sucediendo, es importante que comprendas dos cosas: 1. Que tu pareja es manipuladora y que no le importa que tenga que llegar a decirte con tal de que sigas con ella (pero realmente nunca cumpliría con lo que te dice). 2. Puede que tu pareja presenta rasgos dependientes y depresivos y que necesite más ayuda de la que tu puedas brindarle (sobre todo a costa de tener que continuar en una relación en la que ya no deseas continuar). Es ambos casos es muy difícil determinar si tu pareja te manipula por la razón número 1 ó 2.

Lo que te recomiendo es que si estás atravesando por un momento como ese, la solución no será quedarte con esa persona indefinidamente. En vez de eso, comunicate con su familia, dejales saber de la situación actual, comentales que lo que sientes por ella/él ha cambiado y de lo que te dice cuando intentas termimar la relación. Dejales saber lo importante que será que consigan ayuda profesional para su familiar, ya que tu decisión se mantendrá firme. Muchas veces los familiares en su preocupación también intentrán decirte qué hacer. Será importante que mantengas tu decisión hasta el final. 

2.- Eres totalmente reemplazable:

Por otro lado, el problema en éste tipo de casos no solo radica en que una de las partes le haga sentir a la otra personas que es indispensable que continuén juntos para poder seguir viviendo o ser felices. Sino en que al ser humano le atrae mucho la idea de ser indispensable para otro ser humano. Uno se llega a sentir necesario y único para la otra persona. Sin embargo, hay que tener mucho cuidado con nuestro ego, pues es muy probable que nos juegue una mala pasada. Muchas relaciones que terminan y vuelven con frecuencia en medio del juego de esta dinámica disfuncional encuentra su fin con un escenario totalmente inesperado para quién se pensó (y se le hizo creer) indispensable.  En una de esas idas y vueltas puede que aquella persona que juraba que sin ti ya no podría continuar más en este mundo, encuentre a otra persona que le genere una emoción intensa y una mayor sensación de protección, y te deje con la facilidad que tu no tuviste para dejarla(o).

3.- No quiere decir que te ame demasiado:

No confundamos el amor con dependencia. Por más que tu pareja jure que ya no podrá seguir viviendo si la/lo dejas y que llore demasiado, eso no evidencia necesariamente amor. Todo lo contrario, puede ser un importante indicador de dependencia.

4.- No eres malo/a 

Muchas personas temen sentirse o ser vistos como "malos" por el sufrimiento que pueda experimentar su pareja al momento de terminar la relación y evitan sentirse culpable evadiendo el problema.

Tener en cuenta estos cuatros puntos te ayudará a reducir las resistencias que presentas frente a la situación de terminar la relación (incluso con tu pareja "no dejándote"). Recuerda que no es que tu pareja no te deje terminar la relación, sino que eres tú quien no quiere por diferentes razones (miedo, dependencia emocional, dependencia económica, pena, etc.). Comprendo que puede llegar a ser una acción muy difícil de llevar a cabo para muchos (en especial en los casos donde hay violencia familiar y es muy difícil para muchas mujeres dar por terminada la relación por temor a experimentar una nueva agresión contra sí misma o contra sus hijos). Sin embargo, incluso en casos complicados (como en los que hay violencia) hay formas prácticas para poder alcanzar la meta de dejar ir una relación que hace mucho dejó de aportar a nuestra felicidad y a la de aquel que se aferra a ti.

¡Mucho ánimo y fuerza!

sábado, 10 de marzo de 2012

COMPARO A MI PAREJA CON MI EX

Esta es una situación que puede generar gran ansiedad e inseguridad en las personas que se encuentran iniciando una relación (por lo general) e incluso a aquellas que ya llevan buen tiempo juntos. Pero ¿Es esto malo?, ¿Es un indicador de que no amo a mi pareja y de que aún siento cosas por mi ex?, ¿Será un indicador de que aún no olvidas a tu ex y que jamás podrás, y que deberías darte otra oportunidad con él/ella?

En cuanto a la primera pregunta, la respuesta es NO. Definitivamente no es algo "malo" que tu mente genere comparaciones acerca de tu relación pasada y la presente. La mente funciona así, genera asociaciones todo el tiempo, todo el día. Uno no puede evitar, ni controlar la aparición de una idea o pensamiento (ya sea de forma  de palabras o imágenes). Pero lo que si podemos controlar es la interpretación que le damos a los mismos (es decir a los pensamientos de comparación) y el tiempo que permanecen en nuestra mente. De tal manera que si ante la aparición de pensamientos como:

"Me gustaba que "x" (tu ex) era más expresivo/a que "j"". Puedes generar las siguientes interpretaciones acerca de éste pensamiento evaluativo:

  1. "Que terrible que los esté comparando, yo no debería compararlos, soy mala/o". Lo único que lograrás es confundirte, sentirte angustiado/a y no entenderás el por qué tu mente generó dicho pensamiento evaluativo (la mente es sabia).
  2.  "En mi anterior relación disfrutaba de la expresividad de "x", y me gustaría que "j" también mejorara un poco en ese aspecto y quizá podamos trabajar en ello para mejorar cada vez más como pareja. Pues en caso de que eso no cambie tengo dos posibilidades el aceptarlo tal y como es en la medida que su falta de expresividad no afecte a nuestra comunicación. Porque de ser así puedo replantearme a mi mísma/ y a él/ella, la posibilidad de que quizá ya no estamos siendo compatibles y que lo mejor sería dejarnos ir.    
Como les decía, la mente es sabia y no genera un pensamiento evaluativo-comparativo para que nos sintamos angustiados y confundidos. Es importante que intentemos comprender el mensaje que nuestra mente y nuestras emociones tienen para nosotros mismos (como en el caso del pensamiento interpretativo número 2), antes de adelantarnos a emitir juicios y pensamientos descalificadores hacía nosotros mismos y hacía los demás (como en el caso del pensamiento interpretativo número 1). 
 
Ahora, acerca de la segunda pregunta. Eso dependerá de cada quién y de varios factores. Es decir, no es lo mismo salir de una relación y entrar a otra rápidamente y con el pasar de las semanas confundirse (porque la persona no ha respetado sus propios tiempos de "asimiliación emocional") y tener la certeza de si aún tiene sentimientos hacía su ex o si hacía la idealización de quien fue su ex en el mejor momento de aquella relación pasada. En cambio, si hablamos de una relación en la que ambos cerraron ya su duelo adecuadamente y de pronto un día por alguna situación o sin razón aparente a él/ella le viene el recuerdo de su ex, es natural que experimente emociones (que pueden ser intensas o no) e incluso aún más si es que se lo/la topa depués de tiempo. ¿Por qué? Porque los recuerdos está ligados a nuestras emociones. Pero lo que debemos tener en claro es que dicha emoción que se presenta en el presente (frente al recuerdo o presencia de nuestro/a ex) no corresponde al ahora, sino al pasado.
 
En cuanto a la tercera y última pregunta que planteo al inicio de éste post, la respuesta es no. No quiere decir que no hayas "olvidado" (cerrado tu duelo hacía tu ex es más apropiado) a tu ex (la mente no borra, hay cosas que no recordamos en un momento determinado, pero no borramos). Pero como les cuento en la respuesta de la segunda pregunta, la mente asocia emociones a los recuerdos y no quiere decir que aún lo amas y que nunca podrás "olvidarte" de él/ella. Esa clase de idea son las que nos venden en las novelas, pero recordemos que son ficción. 
 
La única manera de que ésto represente un real problema en tu vida es si te aferras a la idealización que tienes de tu ex, obviando las razones por las cuales terminaron. Sin embargo, pongamonos en el caso de que te encuentras en una situación en la cual te llevabas muy bien con tu ex, pero tuvieron que terminar por motivos de fuerza mayor (como que no podía evitar irse de viaje por unos años a estudiar o trabajar) y optan por separarse, y en el lapso de esos años comienzan una nueva relación, es probable que les surja una comprensible confusión. En donde deberán tener calma y comprensión consigo mismos (sobre todo ser honestos), para esclarecer si aman y están enamorados/as de su pareja actual. Por que de no ser así, será muy fácil dejar la relación actual por sentir un enamoramiento hacía tu ex y querer intentarlo de nuevo. Sin embargo, no a muchos nos toca vivir una situación como esta ¿verdad? Sin embargo, me pareción importante mencionarlo.
 
Por último, recuerden que para mantener la armonía en nuestras relaciones es importante que las comparaciones que realizamos queden con nosotros, en nuestras mentes. Podemos hablar de aquel aspecto que es el objetivo de nuestra comparación (como en el ejemplo que les di, el hablar acerca de que te gustaría que sea más expresivo/a), pero no mencionar que tu ex si era así y que él/ella no, por que será un conflicto grave seguro.
 
¡Hasta la próxima! ¡Mucho ánimo y fuerza!