martes, 22 de marzo de 2011

"LOS ESTEREOTIPOS VS. LA FELICIDAD"

En la vida, una de las cosas que más nos pueden alejar de la felicidad (ya sea para alcanzarla o mantenerla) es el creer y seguir estereotipos.

Un estereotipo, es una actitud (una actitud es una predisposición a responder cognitiva, emocional y conductualmente frentea a un acontecimiento, postura ideológica, etc.) sostenida en ideas o pensamientos aceptados comunmente por un grupo o sociedad de manera rígida, por lo que no cambia a pesar del paso del tiempo y de las situaciones o acontecimientos.

Las actitudes pueden ser favorables o desfavorables, pueden corresponder a la realidad o ser erróneas y perjudiciales. Los estereotipos son actitudes perjudiciales (Fitcher, 1975). Aquí se combina una actitud en favor o en contra con cierto número de prejuicios relativos a la misma persona, clase a categoría social. El resultado es una imágen mental de los mismos, que no es exacta y es incompleta. Es una preconcepción de una categoría. Son esquemas de pensamiento muy abreviados, exagerados y rígidos.

Miller (1982), señala que la estereotipa es un problema psicológico complejo, pero que está asociado de forma irreparable a una matriz social más amplia. Hay grandes número de implicados en la estereotipa, tanto del lado del observado, como del objeto.

Creo que la mayoría estamos más que familiarizados con los estereotipos, porque han estado presentes a lo largo de la historia del hombre, a lo largo de la vida de cada uno. Los hemos tenido, bastante cerca. A través de nuestros padres, familia, pareja, amigos, como dije, a través de la sociedad en sí.

Los estereotipos de algún modo, son "reguladores de conducta", mencanismos que desarrolla la norma (la mayoría) para "evitar" conflictos o problemas, generando una presión social tal, que puede llegar a dominar y muchas veces "destruir" nuestras vidas (hay personas que se sienten tan presionados por cumplir con los estereotipos que llegan a deprimirse, y esto a tomar decisiones que atenten contra su vida o la de los demás). Pero estos mecanismos, en realidad, lejos de alejar el conflicto solo lo hacen más grande.   El cambio, los cambios, son una parte escencial de la vida. Cada cambio traerá consigo una cierta dosis de conflicto, los cuales son necesarios para el proceso de adaptación. Y cuanto más flexible sea uno en la búsqueda de soluciones, más rápido llegará la tan ansiada adaptación, dando fin a la etapa de conflictos.

Los estereotipos, dan paso al mantenimiento de prejuicios de todo tipo. Lo más preocupante es, que desde el momento en el que uno los acepta, se vuelve su propio juez y su propio verdugo. Y empezamos a descalificarnos cruelmente y sin parar, cada vez que lo que pensamos, sentimos y hacemos se "sale" de los parámetros establecidos por el estereotipo.

Podemos nombrar algunos de los estereotipos más comunes que hoy afectan a nuestra sociedad, los cuales son de todo tipo y están presentes en todos lo ámbitos:

  • "Tengo que casarme antes de los treinta años, sino seré una solterona".
  • "Tengo que pesar 48Kg, por que sino soy fea y gorda".
  • "Ser homosexual, no solo es una enfermedad, son personas equivocadas, molestas y ruidosas".
  • "Uno tiene que hacer lo que no le gusta, por que si haces lo que te gusta para vivir, entonces vas a ser un fracasado e infeliz". (en el caso de aquellos que se ven forzados a estudiar o trabajar en algo que no les gusta).
  • "Tengo que hacerlo todo bien, sino soy un fracaso".
  • "No quiero que me vean llorar, porque llorar es para débiles".
  • "Tengo que poder hacerlo varias veces, toda la noche, por que sino soy un fracasado sexual".
  • "Aquí tienes que ser el más vivo, porque sino todo el mundo se va a aprovechar de ti".
Estos, solo son unos cuantos ejemplos, pero existe una larga lista de estereotipos sobre los cuales me enfocaré y escribiré sobre ellos. Si reconoces algún estereotipo que esté afectando tu vida, compartelo en el blog, para así poder orientarte.

Ánimo y fuerza!



Fuente: "Manual de Actitudes y Valores" Mg. Miriam Grimaldo.

4 comentarios:

  1. Definitivamente los estereotipos nos limitan y en muchos casos nos deprimen, la idea es sacarlos del disco duro y que todo fluya o no? ;:D

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  2. Hola!

    Exacto, vivir en función a los estereotipos fijados por un grupo o sociedad constituye una gran fuente de insatisfacción e infelicidad (para uno mismo y también para los demás).

    Y la idea es sacarlos, sin embargo, ello supone un esfuerzo, al que uno tiene que estar preparado. Los estereotipos son maneras de pensar rígidas, que han estado en "nuestro disco duro" por mucho tiempo, por lo que sacarlos de uno mismo puede tomar un tiempo y hay que estar dispuesto a trabajar con uno mismo (sobre todo por que mientras que tú intentas cambiar dicha manera de pensar, dejando dicho estereotipo, aquel grupo o sociedad que lo mantiene continuará teniéndolo y ejerciendo una presión social en uno).

    Si uno está dispuesto a trabajar en si mismo (lo cual no es difícil, solo que requiere de un esfuerzo como te decía)para dejar de vivir en función a los estereotipos que "cree" que tiene que "ser" o "vivir", le será mucho más fácil encontrar y mantener la felicidad.

    Ánimo y fuerza! gracias por escribir!!

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  3. que pasaria si es que tu realmente no tienes un estereotipo o de haberlo tenido dejaste de tenerlo, pero alrededor tuyo sigue existiendo y te presionan insinuando que esta mal lo que haces... en ese caso que se supone que haces omitir al resto?

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  4. Hola!

    Mil disculpas por la demora de mi respuesta, en general pocas veces demoro tanto en responder.

    Tu pregunta es muy buena y refleja lo que suele suceder la mayoría de las veces, la mayor parte de los casos. Es decir, debes sentirte muy orgulloso(a) de haber superado ese estereotipo que te afectaba a pesar de estar rodeado(a) de personas que lo sostienen. Sé que puede resultar difícil escuchar muchas veces sus opiniones y sus críticas (muchas veces destructivas). Sin embargo, así queramos no podemos "omitir" al resto. Probablemente muchas veces sintamos que si se puede y creamos que lo logramos, sin embargo, llegamos a un punto en el cual se nos suman los comentarios del día a día y nos damos cuenta de que nos siguen afectando (porque como bien dices te presionan).

    En realidad, me hubiera gustado poder conocer un poco más la situación bajo la cual te encuentras y como la vienes manejando para poder darte un consejo más objetivo (saber por ejemplo que te hace sentir ¿tristeza, cólera, etc?). Pero te aconsejo lo siguiente; para aquellos que piensan que la vida es blanco o negro (cuando en realidad existen una gran gama de colores de diferentes tonalidades) por diferentes razones se les hace casi imposible verlo así. El ser humano, por ser un ser social tiene la tendecia de querer hacer que todos (quienes le rodean) se sometan a lo que es norma, porque aquello que difiere de la norma les genera ansiedad, etc. Entonces, tu puedes hacer dos cosas: 1. Aceptar que esto es así y pensar "bueno que incómodo que las personas que me rodean sigan fijas en dicho estereotipo, pero comprendo es la manera en que ellos ven las cosas. Sin embargo, no es terrible, ni insoportable pues puedo continuar con mi vida y la manera como la percibo a pesar de sus comentarios. Preferiría que fueran más flexibles en su manera de pensar pero acepto el hecho de que no lo son". o 2. Pensar "Ellos no deberían presionarme y pensar como piensan, son unos... es terrible que puedan pensar de esa manera, no lo soporto.

    Si piensas de la forma 1, lo que sucederá es que las opiniones de tu entorno serán incómodas pero manejables para ti, y podrás continuar con tu vida, disfrutando de la gran gama de colores que has logrado ver y ellos no. Pero si piensas de la forma 2, de seguro lo único que lograrás es explotar de cólera cada cierto tiempo, deprimirte, etc. Sería preferible que ellos pudieran ver los colores, pero si la realidad nos dice que no lo hacen, chocar una y otra vez contra la realidad demandandole que ellos "deberían" pensar de otra manera puede ser para ti chocar contra una dura y fría pared una y otra vez.

    Gracias por escribir y disculpa nuevamente la demora.

    ¡Mucho ánimo y fuerza!

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